Iridio
Los valores biológicos del Iridio y de otros miembros del grupo del platino están empezando a conocerse gracias a los avances en las técnicas de análisis químico a alta temperatura. Actualmente, algunos investigadores creen que las formas monoatómicas del Iridio y de su gemelo, el Rodio, constituyen aproximadamente el 5 % o más del peso seco del cerebro. Al parecer, desempeñan funciones esenciales como superconductores en una especie de papel de nutriente de la conciencia. Se cree que la forma monoatómica de estos minerales es el secreto de los alquimistas europeos, los hombres santos indios y los sacerdotes hebreos y egipcios.
Su "polvo blanco de oro" o "verbuti" es una ceniza mineral rica en Iridio que se utiliza para alcanzar estados de superconciencia. El Iridio es escaso en los suelos, excepto en ciertos suelos volcánicos y en los cercanos a grandes impactos de meteoritos antiguos. La forma monoatómica utilizable del Iridio es aún más escasa. Entre las fuentes excepcionales de Iridio en la forma necesaria se incluyen el Aloe Vera cultivado en suelos volcánicos del Caribe, las uvas, el berro, la raíz de bardana, la hoja de acedera y la raíz de ruibarbo turco. La legendaria naturaleza curativa de estas plantas (todas presentes en Iridesca) insinúa un beneficio tónico general para la salud con el Iridio, y especialmente su relación con el sistema inmunitario (salud y longevidad).