El fantasma en tus genes

De los científicos que creen que tus genes se forman, en parte, por las experiencias de vida de tus ancestros...
Por Bbc
4 min de lectura
Ghost in Your Genes

El fantasma en tus genes

De la BBC Programas de seguimiento de TV y Radio de Ciencia y Naturaleza: Horizon

Los científicos que creen que tus genes están formados en parte por las experiencias de vida de tus ancestros.

La biología se encuentra al borde de un cambio en la comprensión de la herencia. El descubrimiento de la epigenética, influencias ocultas sobre los genes, podría afectar cada aspecto de nuestras vidas. En el corazón de este nuevo campo hay una idea simple pero polémica: que los genes tienen una "memoria". Que las vidas de tus abuelos —el aire que respiraron, la comida que comieron, incluso las cosas que vieron— pueden afectarte directamente, décadas después, a pesar de que nunca hayas experimentado esas cosas tú mismo. Y que lo que hagas en tu vida podría, a su vez, afectar a tus nietos. La visión convencional es que el ADN transporta toda nuestra información heredable y que nada de lo que un individuo haga en su vida se transmitirá biológicamente a sus hijos. Para muchos científicos, la epigenética equivale a una herejía, poniendo en tela de juicio la visión aceptada de la secuencia de ADN, una piedra angular sobre la que se asienta la biología moderna.

La epigenética añade una capa completamente nueva a los genes más allá del ADN. Propone un sistema de control de "interruptores" que activan o desactivan los genes, y sugiere que las cosas que las personas experimentan, como la nutrición y el estrés, pueden controlar estos interruptores y causar efectos hereditarios en los humanos. En un pueblo remoto del norte de Suecia hay pruebas de esta idea radical. En los registros parroquiales de nacimientos y defunciones de Verkalix y en sus detallados registros de cosechas se esconde un secreto que desafía el pensamiento científico tradicional. Marcus Pembrey, profesor de Genética Clínica en el Instituto de Salud Infantil de Londres, en colaboración con el investigador sueco Lars Olov Bygren, ha encontrado pruebas en estos registros de un efecto ambiental que se transmite de generación en generación. Han demostrado que una hambruna en momentos críticos de la vida de los abuelos puede afectar la esperanza de vida de los nietos. Esta es la primera prueba de que un efecto ambiental puede heredarse en humanos.

En otros grupos independientes de todo el mundo, las primeras pistas de que hay algo más en la herencia que solo los genes están saliendo a la luz. El mecanismo por el cual se puede explicar este extraordinario descubrimiento está comenzando a revelarse. El profesor Wolf Reik, del Instituto Babraham en Cambridge, ha pasado años estudiando este mundo fantasma oculto. Ha descubierto que simplemente manipular embriones de ratones es suficiente para activar "interruptores" que encienden o apagan genes. Para madres como Stephanie Mullins, que tuvo a su primer hijo mediante fertilización in vitro, esto tiene profundas implicaciones. Significa que es posible que el procedimiento de FIV causara que su hijo Ciaran naciera con el Síndrome de Beckwith-Wiedemann, un trastorno raro relacionado con la expresión génica anormal. Se ha demostrado que los bebés concebidos por FIV tienen una probabilidad de tres a cuatro veces mayor de desarrollar esta afección.

Y el trabajo de Reik ha ido más allá, demostrando que estos interruptores mismos pueden heredarse. Esto significa que una "memoria" de un evento podría transmitirse de generación en generación. Un simple efecto ambiental podría activar o desactivar genes, y este cambio podría heredarse. Su investigación ha demostrado que los genes y el medio ambiente no son mutuamente excluyentes, sino que están inextricablemente entrelazados, afectándose mutuamente. La idea de que la herencia no se trata solo de qué genes heredas, sino de si estos están activados o desactivados, es una frontera completamente nueva en la biología. Plantea preguntas con enormes implicaciones, y significa que la búsqueda se centrará en descubrir qué tipo de efectos ambientales pueden afectar estos interruptores. Después de los trágicos eventos del 11 de septiembre de 2001, Rachel Yehuda, psicóloga de la Escuela de Medicina Mount Sinai en Nueva York, estudió los efectos del estrés en un grupo de mujeres que se encontraban dentro o cerca del World Trade Center y estaban embarazadas en ese momento.

Producido en colaboración con Jonathan Seckl, médico de Edimburgo, sus resultados sugieren que los efectos del estrés pueden transmitirse de generación en generación. Mientras tanto, la investigación en la Universidad Estatal de Washington señala que los efectos tóxicos —como la exposición a fungicidas o pesticidas— causan cambios biológicos en ratas que persisten durante al menos cuatro generaciones. Este trabajo está a la vanguardia de un cambio de paradigma en el pensamiento científico. Cambiará la forma en que se perciben las causas de las enfermedades, así como la importancia de los estilos de vida y las relaciones familiares. Lo que la gente hace ya no solo los afecta a ellos mismos, sino que puede determinar la salud de sus hijos y nietos en las próximas décadas. "Somos", como dice Marcus Pembrey, "todos guardianes de nuestro genoma".

Mantente conectado con Life Enthusiast

No te pierdas ningún episodio de podcast, programa en vivo o actualización importante de salud.



Obtenga información de salud, consejos sobre productos, podcasts, seminarios web y más.


Únete a nosotros en Telegram para nuestro programa en vivo todos los domingos a las 9:00 a. m. PST.