Epigenética
El fantasma en tus genes
Hay científicos que finalmente están viendo la evidencia de que tus genes están formados, al menos en parte, por las experiencias de vida de tus ancestros. La biología se encuentra al borde de un cambio en la comprensión de la herencia. El descubrimiento de las influencias ocultas de la epigenética sobre los genes podría afectar cada aspecto de nuestras vidas. En el corazón de este nuevo campo hay una idea simple pero polémica de que los genes tienen una memoria. Que las vidas de tus abuelos, el aire que respiraron, la comida que comieron, incluso las cosas que vieron, pueden afectarte directamente, décadas después, a pesar de que tú nunca hayas experimentado estas cosas. Y que lo que hagas en tu vida podría, a su vez, afectar a tus nietos. La visión convencional es que el ADN lleva toda nuestra información hereditaria y que nada de lo que un individuo haga en su vida será transmitido biológicamente a sus hijos.
Para muchos científicos, la epigenética equivale a una herejía, poniendo en cuestión la visión aceptada de la secuencia de ADN, una piedra angular sobre la que se asienta la biología moderna. La epigenética añade una capa completamente nueva a los genes más allá del ADN. Propone un sistema de control de interruptores que activan o desactivan los genes y sugiere que las cosas que las personas experimentan, como la nutrición y el estrés, pueden controlar estos interruptores y causar efectos hereditarios en los humanos. En un pueblo remoto del norte de Suecia hay pruebas de esta idea radical. En los registros parroquiales de nacimientos y defunciones de Överkalix y en sus detallados registros de cosechas, hay un secreto que desmiente el pensamiento científico tradicional. Marcus Pembrey, profesor de Genética Clínica en el Instituto de Salud Infantil de Londres, en colaboración con el investigador sueco Lars Olov Bygren, ha encontrado pruebas en estos registros de que un efecto ambiental se transmite de generación en generación.
Han demostrado que una hambruna en momentos críticos de la vida de los abuelos puede afectar la esperanza de vida de los nietos. Esta es la primera evidencia de que un efecto ambiental puede ser heredado en humanos. En otros grupos independientes alrededor del mundo, las primeras pistas de que la herencia es más que solo los genes están saliendo a la luz. El mecanismo por el cual se puede explicar este extraordinario descubrimiento está empezando a revelarse. El profesor Wolf Reik, del Instituto Babraham de Cambridge, ha pasado años estudiando este mundo fantasma oculto. Ha descubierto que simplemente manipular embriones de ratones es suficiente para activar interruptores que encienden o apagan los genes. Para madres como Stephanie Mullins, que tuvo su primer hijo mediante fertilización in vitro, esto tiene profundas implicaciones. Significa que es posible que el procedimiento de FIV causara que su hijo Ciaran naciera con el Síndrome de Beckwith-Wiedemann, un trastorno raro relacionado con la expresión génica anormal.
Se ha demostrado que los bebés concebidos mediante FIV tienen entre tres y cuatro veces más posibilidades de desarrollar esta afección. Y el trabajo de Reik ha ido más allá, demostrando que estos interruptores pueden ser heredados. Esto significa que la memoria de un evento podría transmitirse a través de generaciones. Un simple efecto ambiental podría activar o desactivar genes y este cambio podría ser heredado. Su investigación ha demostrado que los genes y el medio ambiente no son mutuamente excluyentes, sino que están inextricablemente entrelazados, afectándose mutuamente. La idea de que la herencia no se trata solo de qué genes heredas, sino de si estos están activados o desactivados, es una frontera completamente nueva en la biología. Plantea preguntas con enormes implicaciones y significa que la búsqueda se centrará en encontrar qué tipo de efectos ambientales pueden afectar estos interruptores. Después de los trágicos eventos del 11 de septiembre de 2001, Rachel Yehuda, psicóloga de la Facultad de Medicina Mount Sinai en Nueva York, estudió los efectos del estrés en un grupo de mujeres que estaban dentro o cerca del World Trade Center y estaban embarazadas en ese momento.
Producido en conjunto con Jonathan Seckl, un médico de Edimburgo, sus resultados sugieren que los efectos del estrés pueden transmitirse a través de generaciones. Mientras tanto, la investigación en la Universidad Estatal de Washington señala que los efectos tóxicos como la exposición a fungicidas o pesticidas causan cambios biológicos en ratas que persisten durante al menos cuatro generaciones. Este trabajo está a la vanguardia de un cambio de paradigma en el pensamiento científico. Cambiará la forma en que se ven las causas de las enfermedades, así como la importancia de los estilos de vida y las relaciones familiares. Lo que la gente hace ya no solo los afecta a ellos mismos, sino que puede determinar la salud de sus hijos y nietos en las próximas décadas. Somos, como dice Marcus Pembrey, todos guardianes de nuestro genoma. Las implicaciones prácticas de esta información nos llevan a Tipificación Metabólica, donde puedes descubrir cómo tu herencia genética se expresa en tus necesidades nutricionales. Tu tipo metabólico dependerá de lo que comieron y cómo se te transmitió eso a través de tus genes.
Cuando tu cuerpo recibe los nutrientes necesarios, puede limpiarse, repararse y mantenerse. Encuentra tu Tipo Metabólico específico para determinar qué alimentos contribuyen a tu salud y cuáles perjudican tu bienestar. Aprende a elaborar comidas para construir salud en lugar de enfermedad. Alimentar tu tipo de cuerpo único es el principio más importante que afecta tu rendimiento máximo en todos los aspectos de la vida.