Secretan la hormona masculina testosterona en la sangre, importante para el desarrollo de las características masculinas.
Los testículos consisten en dos glándulas de forma ovalada de aproximadamente 3,8 cm de largo y 2,5 cm de ancho. Los testículos están suspendidos en un saco llamado escroto fuera del cuerpo para mantener la temperatura más baja necesaria para una producción eficiente de esperma. Cada uno de los testículos consta de varias secciones (lóbulos), y cada lóbulo consta de un túbulo seminífero estrecho, pero largo y enrollado.
Desde la edad de la pubertad, las células de los túbulos seminíferos producen de forma casi continua espermatozoides (esperma), las células reproductoras masculinas. Otras células, denominadas células intersticiales, secretan la hormona masculina testosterona en la sangre. Estas células se encuentran en numerosos grupos en el tejido conectivo entre los túbulos seminíferos.
La testosterona realiza varias funciones: es importante para el desarrollo de las características masculinas, promueve y mantiene el desarrollo de los órganos accesorios masculinos (la próstata, las vesículas seminales, etc.), y tiene un efecto estimulante sobre el anabolismo proteico.